14 Ago

Series Tv – “The Wire”

Título: Serie Tv – “Bajo escucha”

Categoría: Series Favoritas

Valoración personal:

Sinopsis:

The Wire (Bajo Escucha en España, es una serie de televisión norteamericana cuya historia se desarrolla en Baltimore, Maryland. La serie fue ideada, escrita y producida por el periodista y escritor de novela policiaca David SimonThe Wire suma 60 episodios a lo largo de 5 temporadas. El primer episodio se emitió el 2 de junio de 2002 y el último el 9 de marzo de 2008.

The Wire trata de ser una visión realista de la vida de Baltimore, especialmente centrado en el tráfico de drogas. Muchos de sus personajes (políticos, traficantes, etc.) se basan en personajes reales de Baltimore y varios actores secundarios son amateurs que interpretan sus propios personajes.

En Estados Unidos, la serie fue emitida por la cadena por cable HBO. En España la serie fue emitida por el canal de pago TNT y en Galicia en abierto por el canal autonómico gallego VTelevisión.

Toda las temporadas están centradas en algún aspecto diferente de la ciudad de Baltimore aunque siempre con un hilo común.

  • El tema de la primera temporada se centra en las luchas entre la policía y las bandas de narcotraficantes en el distrito oeste de la ciudad, visto desde ambos puntos de vista.
  • La segunda temporada se centra en su puerto, en el contrabando de mercancías y los problemas de los sindicatos.
  • La tercera temporada se centra en sus políticos, las luchas por el poder y el liderazgo social.
  • La cuarta se centra en el sistema educativo y en la educación de los niños de los bajos fondos.
  • La quinta y última temporada, trata sobre los medios de comunicación de dicha ciudad.

Un tema central en la estructura y desarrollo de la serie es el uso de tecnologías electrónicas de vigilancia usadas por la policía, de ello el título “The Wire” (una de las traducciones podría ser “el pinchazo” o “la escucha”). Estas tecnologías aparecen de manera realista reflejadas como es habitual desde ambos lados de ley, por un lado los sistemas y técnicas utilizados por los criminales para evadir la vigilancia y las contramedidas empleadas por la policía.

La serie presenta al comienzo las inevitables conexiones entre dos mundos aparentemente opuestos y también aparentemente bien definidos, y desarrolla después a medida que las temporadas avanzan a través del inextricable entrelazamiento de situaciones y de personajes censados las facetas antagonistas de la sociedad, y al fin ofrece como conclusión una visión muy sombría pero realista del estado de las cosas: el malo y buen lado de las cosas forman un todo, pues ambos se necesitan para existir. Estar a un lado u otro de la línea que los separa es a menudo una cuestión de perspectiva, más que de voluntad. No existe maniqueísmo posible y el personaje más puro acaba por obra de las circunstancias convertido en lo contrario de lo que se suponía ser, y tampoco que que lo sea por su voluntad.

Comentario:

Hace algún tiempo que tengo pensado hacer un comentario sobre esta serie; pero temo no hacerle justicia, expresar con tópicos una descripción y una sinopsis vulgar y sólo ensalzar cuánto me gusta cayendo en el forofismo radical de “está de puta madre, porque sí, porque te lo digo yo, hazme caso”. Por otro lado, la cínica arrogancia de quien cree estar en posesión de la verdad, te hace sentir indiferencia y te viene a dar un poco igual si convences a alguien o no. Uno tiene la propia satisfacción de estar viendo algo de calidad y de saber apreciar lo bueno, lo mejor. Y si el resto del mundo no lo aprecia, el mundo está loco y ciego.

Allá ellos. Tal y como los más entendidos advierten , “The Wire” no es un producto de consumo rápido ni para las masas. Es un drama policiaco que se debe digerir lentamente, paladearla y saborearla sin ansiedad, sin esperar el clímax, la resolución facilona y rápida de los casos al final de cada capítulo. Eso pasa en “CSI”, en “House” o en cualquier serie que se precie de estar en parrilla ; buscan un desenlace feliz y complaciente a cada episodio para poder mantener la falsa sensación de optimismo y de buen funcionamiento del mundo. Los protagonistas, todos guapos, apuestos y muy competentes, explican todo lo que hacen de cara a la galería, que contempla admirada cómo incluso sus ídolos tienen tiempo para tener algún lío de faldas o soltar de vez en cuando ciertos comentarios con enorme elocuencia.

Sin embargo en “The Wire” el realismo es completo, los personajes son lo más fidedignos a sus alter ego en la realidad. Los polis también tienen sus miserias, hay borrachos, corruptos, incompetentes, y voluntariosos; los malos tienen un poco de lado humano y un mucho de condicionamiento social. Tampoco los buenos ganan siempre, de hecho dejan claro que la guerra contra el narcotráfico es una batalla que nunca se podrá ganar.

Los actores son tan buenos hasta el punto de no saber si en realidad están filmando los entresijos reales del mundo de las drogas con una cámara oculta. Hay muchos personajes que son fantásticos, con unas tramas precisas y preciosas que enmarcan las 5 temporadas que dura, en donde denuncian las graves carencias de distintos estratos de la sociedad: las calles, la industria, las aulas, la política y la prensa.

Del fondo se desprende un desencanto y una desilusión por todo el sistema, por cómo funciona el mundo. Parece más bien un estudio antropológico sobre la naturaleza humana y la sociedad actual, que una simple serie de policías. No parece haber esperanza. Una pescadilla que se muerde la cola en los barrios más marginales de Baltimore. Una tragedia shakespiriana envuelta en el mundo de las drogas de los bajos fondos. Un triste blues intrepretado por el más virtuoso de los artistas, con recalos de nostalgia.

Es una serie que no facilita la información masticada, cada mensaje lo debe extraer el espectador. No hacen juicios de valor, ni existen moralejas ni moralinas.

Pues eso, y aunque suene un argumento pobre y arrogante, “The Wire” es seguramente, (con permiso, eso sí, de la magnífica “Los Soprano”) la mejor serie que se haya rodado nunca.

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